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Santiago de compostela

 

Visitar Santiago de Compostela es visitar una ciudad histórica a la que merece la pena dedicar unos días para conocerla en profundidad. Puedes ir a visitar Santiago y alojarte en un hotel mientras visitas la parte medieval de la ciudad, la renacentista, la barroca, la neoclásica, la de los siglos XIX y XX o la del nuevo milenio. Las opciones son muy variadas y asimilar toda la historia que esta ciudad tiene acumulada desde el siglo IX hasta la actualidad te puede llevar algo de tiempo, así que la mejor decisión que puedes tomar es alojarte en un hotel de Santiago de compostela por varios días y dejar que la historia que contiene la ciudad empape todos tus sentidos.

Es importante que sepas que esta ciudad, patrimonio de la humanidad, divide su oferta turística según temáticas. De este modo, podrás encontrar una oferta dirigida a niños pequeños, si vas en familia y tienes niños esta forma de entretenerles es muy interesante. También hay otro tipo de temáticas, las centradas en la parte religiosa, en el patrimonio cultural que acumula esta ciudad, la dirigida a estudiantes, a la naturaleza y el deporte, etcétera. La oferta cultural se encuentra muy bien definida, facilitando las decisiones sobre qué partes te gustaría visitar y que partes preferirías dejar para otro momento.

Aún así, si esta es tu primera visita hay ciertos lugares que son de paso obligado, como por ejemplo la visita a la Catedral, que almacena entre sus piedras actos históricos como la coronación de reyes durante la Edad Media, conspiraciones políticas y, sobre todo, el recibimiento de peregrinos que realizan el tan conocido Camino de Santiago.
La vida nocturna es alegre, en gran medida por la cantidad de estudiantes que se encuentran en la ciudad, además también hay una oferta de actividades culturales nocturnas, pubs y bares. Es muy típico que la gente salga por la noche a tomar vinos, incluso entre días de semana. A partir de las ocho de la tarde los bares se comienzan a llenar y los vinos y las tapas de calamares, pimientos del padrón, tortilla o pulpo se sirven sin cesar.